¿Cómo afecta la moda a los adolescentes?

La adolescencia es la etapa de la  vergüenza, de la vulnerabilidad, de la búsqueda de identidad, de la necesidad de reconocimiento y del sentimiento de  pertenencia a un grupo. Esta etapa es, también,  el momento de buscar la mirada de aprobación en otras personas, generalmente la del grupo al que queremos pertenecer. Somos seres sociales y relacionales. La sucesiva mirada de los otros/as nos ayuda a construir la imagen de nosotros mismos; nuestra subjetividad. Esta mirada demanda afecto, validación por parte de los demás, y sientes erróneamente necesitarla para obtener la seguridad que únicamente podemos darnos a nosotros mismos, pero, ¿qué pasa  si no  la consigues? ¿Y si no te miran lo que tú crees que necesitas, o si no lo hacen cómo tú crees que necesitas que te miren?

Los adolescentes, en su mayoría, las adolescentes, están ávidas, hambrientas (en todos los sentidos: literal y metafórico) de identificaciones nuevas;  buscan referentes, ideales de moda y de belleza. Hoy en día las influencers, blogueras o instagramers son una fuente inagotable de inspiración y de imitación entre nuestras jóvenes. Son su “espejo mágico”: aquél que les dicta los cánones de belleza, de quién es la más bella, y qué hay que hacer si quieres ser como ellas. El problema reside en cuando una chica confunde su ansia y ganas de “ser como…”, es decir una  identificación parcial con una total, y quiere convertirse en una de ellas. Cuando sienten que para ser “alguien” de valía hay que ser importante o tratar de ser “más que”, o mejor que, o tanto como… sin poder pensar que pueden posar o vestir como ellas sin perder su parte genuina y auténtica.

Las chicas con experiencias de carencias afectivas son las más frágiles, las que tienen una auto estima más baja, son las que más necesitan “vestir”-“maquillar” su imagen para verse mejor, y son las más vulnerables a esta exposición constante.

Los adolescentes actuales viven con la presión constante del like. Si cuelgan una foto necesitan muchos Likes: “Cuantos más likes tengo, mejor me siento. Si tengo pocos, me hundo porque pienso que soy poco, y que no gusto a los demás”. Hoy en día el like es la manera de buscar validación y aceptación social y de verse integrados como parte activa del grupo de iguales.

Hace unos días, en uno de los desfiles de la 080 Barcelona Fashion Week, una chica desfiló como una Diosa del Olimpo. Este hecho no tendría nada de especial si no fuera porque sabemos que esta chica tan conocida y con muchísimos seguidores en su cuenta de instagram, hace unos años fue rechazada por varias agencias. En una de ellas le dijeron que era bajita y que no encajaba en su perfil; pero ella no se rindió y siguió adelante para conseguir su sueño, y nos preguntamos ¿no das el perfil?¿ a ojos de quién? Se necesita algo más que suerte para triunfar, la confianza en uno mismo es básico. Aceptarse, construir una identidad cohesionada-fuerte y coherente, y, sobre todo, creer en uno/a misma.

¿Quién le dijo al patito feo que él era feo? La mirada que le daban los otros, los insultos, y el menosprecio, le hacían sentir feo. Muy feo. Era  diferente a los otros patos. Y esto mismo es lo que les sucede a muchas adolescentes cuando son distintas; su diferencia la viven desde la devaluación y/o fealdad, en lugar de vivirla como sinónimo de autenticidad, de ser genuinamente diferentes unas de otras, aunque unidas en algún aspecto. Por suerte, nuestra chica no se sintió patito feo ante el rechazo de la agencia, y creyó que podría crecer bella, como él mismo, de una exquisita belleza.

Laura Molet

Psicóloga Clínica, ITA TCA

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